La transparencia es uno de los elementos relevantes desde el punto de vista de la gobernanza. Por gobernanza entendemos el proceso mediante el cual el conjunto de instituciones económicas, políticas y sociales de un país participan del ejercicio del poder. Deviene "buena gobernanza" cuando hay una elaboración de las políticas públicas abierta, previsible y transparente; cuando el aparato burocrático actúa conforme a la ética profesional; cuando el ejecutivo responde de sus acciones; cuando una sociedad civil fortalecida participa en los asuntos públicos, y todo esto sucede bajo el estado de Derecho.

Tres son los mecanismos destinados a garantizar la buena gobernanza: primero, la existencia de normas y controles internos; segunda, la participación ciudadana; y tercera, la creación de las condiciones para que haya competencia en el sector privado. Así pues, en esa consecución del bien común se implican no sólo los poderes públicos sino también de otros actores decisivos como son los económicos y la propia sociedad civil.

En este sentido, corresponde también a la Oficina Antifraude impulsar iniciativas orientadas a favorecer una participación responsable del sector privado en las políticas públicas.

Iniciativas destacadas